10 razones para dormir la siesta



Hacer la siesta es increíblemente saludable, ayuda a tener una mejor calidad de vida, oxigena las células de nuestro organismo, combate la ansiedad, el estrés, aumenta la creatividad y mejora la capacidad para resolver problemas, incrementa la energía y por ende nos ayuda a tener un mejor desempeño en el rendimiento laboral, siempre y cuando no se pase de media hora.

No debemos sobrepasar la media hora, ya que el efecto será el contrario, pues nos dejará una sensación de malestar y de cansancio mayor de la que teníamos antes de acostarnos a dormir, este tiempo es suficiente para beneficiarse de un mejor estado de alerta y un mayor rendimiento sin tener la sensación de aturdimiento.

La siesta tiene muchos beneficios, libera la tensión y el estrés lo que nos dará un estado de relajación total que se verá reflejado en el momento de tomar decisiones, ayudando a nuestro cerebro a  pensar mejor, aprender más y tener mejor rendimiento a nivel laboral y académico, pues el cerebro está activo y en disposición para aprender más después de despertar.

Tomar una siesta corta

Mejora de manera considerable la memoria y el aprendizaje, pero además, tiene un efecto positivo sobre el humor. El cansancio corporal no solo afecta la parte física, sino que influye a nivel mental, por lo que es necesario que la mente desconecte y se relaje y la siesta es una de las mejores maneras de conseguirlo.



Mejora la capacidad de razonamiento

Al descansar la mitad del día lograremos aumentar la respuesta mental de nuestro cuerpo a todos los niveles, los reflejos se verán más agudizados y la capacidad de razonamiento y pensamiento también, consiguiendo que seamos más resueltos y veloces en nuestros razonamientos, lo mismo sucede con la capacidad de concentración, así estaremos más predispuestos a realizar actividades que requieran de todos los sentidos.

No tan tarde

Para evitar que la siesta afecte nuestro descanso durante la noche y existan complicaciones a la hora de conciliar el sueño, es preferible no hacer una siesta demasiado tarde en el día.

Cuidar el entorno

A la hora de hacer la siesta va a afectar en gran medida el momento de descanso y la capacidad para quedarse dormido, para aprovechar al máximo este tiempo, hay que buscar un sitio cómodo, con poca luz, sin ruido y con una temperatura agradable.

Mejora la salud

La falta de sueño conduce a un exceso de la hormona cortisol en el cuerpo. El cortisol, conocido como la hormona del estrés, ayuda a lidiar con la respuesta de “lucha o escape”. Pero el exceso de cortisol aumenta la intolerancia a la glucosa y la grasa abdominal, debilita el sistema muscular e inmunológico, obstaculiza la memoria y el aprendizaje, y disminuye los niveles de la hormona del crecimiento y la testosterona.

Estos efectos nocivos pueden conducir a la diabetes y enfermedades del corazón; al dormir, se libera la hormona del crecimiento, el antídoto para el cortisol, el cual estimula el sistema inmunológico, prepara la función sexual, reduce el estrés y la ansiedad y ayuda en la reparación de los músculos y en la pérdida del exceso de peso, dormir la siesta le da al cerebro la oportunidad de descansar, y al cuerpo la oportunidad de recuperarse.



Mejora nuestro estado de alerta

Cuando hacemos la siesta los niveles de atención aumentan en un 100% lo han demostrado estudios recientes de la NASA y energía para la segunda parte del día, estarán tan altos como estaban para la primera.

Mejora el estado de ánimo

El neurotransmisor serotonina regula nuestro estado de ánimo, el sueño y el apetito; produce sensación de satisfacción y bienestar. Cuando nuestro cuerpo está estresado se utilizan mayores niveles de serotonina, lo cual bloquea su producción. Como resultado, podemos llegar a sentir ansiedad, irritabilidad, depresión y podemos terminar sintiéndonos abrumados y nos distraemos con facilidad. Según Sara Mednick, “una siesta baña el cerebro de serotonina lo cual revierte estos efectos y crea una perspectiva más positiva.

Disminuye el riesgo de sufrir de diabetes

Un déficit de sueño aumenta los niveles de insulina por lo que es más fácil que pueda provocar una diabetes tipo II, una siesta después de comer es una garantía para que tu cuerpo controle mejor los niveles de azúcares en el organismo.

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Mejora nuestra memoria a corto plazo

En cierta manera, los beneficios de la siesta podrían ayudar a fijar conceptos en nuestro cerebro, no es que se memoriza más, sino que el recuerdo que archivamos en la mente permanece de forma más constante, la actividad del hipocampo, la región cerebral encargada de consolidar la memoria, podría entonces mejorar con un breve sueño.

Recuerda que la siesta

Disminuye los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares en un 37% y disminuye el grado de estrés. Cuando se duerme la siesta, se libera la hormona del crecimiento, el antídoto de cortisol. La hormona del crecimiento estimula el sistema inmunológico, reduce el estrés y la ansiedad, y ayuda en la reparación muscular y pérdida de peso.

En cualquiera de los casos, los beneficios de la siesta son evidentes ya que si realizamos la siesta de forma correcta nuestro cuerpo podrá reactivarse y tener una nueva energía vitalizadora para continuar con el día, dormir bien, alimentarse correctamente y hacer actividad física son los factores que influyen en tener una buena salud, recuerda mente sana cuerpo sano.






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Consejos sobre nutrición y salud.